Rellenos Dermicos
Son sustancias inyectables (principalmente ácido hialurónico) que suavizan arrugas, restauran volúmenes perdidos y contornean el rostro, ofreciendo resultados inmediatos y temporales (meses a años). Son procedimientos mínimamente invasivos, con recuperación rápida y efectos secundarios comunes como hinchazón o hematomas leves.


Aspectos Clave de los Rellenos Dérmicos
Usos comunes: Labios (aumento), pómulos/mejillas (volumen), surcos nasolabiales, ojeras, línea mandibular y mentón.
Tipos de materiales
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Ácido Hialurónico (AH): El más común, hidrata y aporta volumen (ejemplo Juvederm, Restylane).
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Hidroxiapatita de Cálcico: Estimula el colágeno, ideal para volúmenes profundos.
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Ácido Poliláctico: Reafirma la piel estimulando colágeno.
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Grasa Autóloga: Grasa del propio paciente.
Duración
Los resultados no son permanentes; varían de 6 meses a más de 2 años según el material y la zona.
Seguridad: Son considerados seguros, regulados por la FDA como dispositivos médicos.
Efectos secundarios
Hematomas, hinchazón, enrojecimiento y dolor en el sitio de inyección.
Es fundamental consultar con un profesional de la salud cualificado para determinar el tipo de relleno adecuado, considerando la estructura facial y los objetivos deseados.
